Wednesday, February 3, 2016

POLITICA EN CHILE 2016: En modo precampaña


Candidatos municipales, parlamentarios que buscan un nuevo destino electoral e incluso quienes aspiran a la Presidencia ya iniciaron campañas en terreno, recaudaciones de fondos y otros despliegues promocionales que dejan en evidencia un punto ciego en las normas aprobadas recientemente en el Congreso: el periodo antes de que inicie el plazo legal de campañas sigue en tierra de nadie.

Francisca Miranda 31 de enero del 2016 / 01:25 Hrs
Una adhesión sugerida de $70 mil. Así se solicitaba en la invitación a una cena de recaudación de fondos -agendada para el martes 26 en el restaurante La Vinocracia- en apoyo a la candidatura de Helia Molina (PPD) como futura alcaldesa de Ñuñoa.
Aunque en el PPD atribuyen la abrupta suspensión del evento a la baja concurrencia por vacaciones -la cena se reagendó para marzo- la actividad en favor de la ex ministra de Salud puso el foco en las incipientes precampañas que ya se activaron a meses de iniciarse el periodo legal de éstas.
Los cuestionamientos a esta práctica no son nuevos. La polémica por las denominadas “precampañas” -actividades con fines electorales previas al calendario legal fijado por el Servel- tomó relevancia en medio de los escándalos por financiamiento electoral irregular de la política que apuntaron a la propia Presidenta Michelle Bachelet.
Según se ha develado, el ex ministro Rodrigo Peñailillo y el autodenominado operador político Giorgio Martelli administraron a través de la empresa Asesorías y Negocios una serie de recursos destinados a financiar actividades -como el viaje a Nueva York de Peñailillo mientras la actual Mandataria lideraba ONU Mujeres-, así como a los más estrechos colaboradores de lo que más tarde se convertiría en el comando de Bachelet.
En medio de semanas marcadas por la discusión y aprobación de un marco legal que regula el financiamiento de campañas y destina recursos fiscales a los partidos, son varios los personeros que realizan actividades con miras a candidaturas que se oficializarán este año y el próximo.
A dos meses de que inicie el periodo legal de campaña para las primarias municipales, a cuatro meses de la inscripción oficial de candidatos a concejales y alcaldes, a ocho meses de la elección municipal y a más de un año y medio de las futuras elecciones parlamentarias y presidenciales, varios adelantan gestiones en busca de potenciales votantes.
No sólo quienes aspiran a competir por un sillón municipal han aprovechado el verano para organizar eventos y reunir recursos. También son varios los diputados que han asumido sus pretensiones de competir por un cupo senatorial e incluso hay quienes han transparentado su opción por una carrera a La Moneda.
Tal es el caso del senador Manuel José Ossandón (RN), quien apuntó a la visita del ex presidente Sebastián Piñera a la Araucanía: “Hay gente que se levanta y se viste como candidato, pero después dice que no lo son. Bien por el Presidente Piñera que viaje a la Araucanía, eso demuestra que está en campaña, y es bueno que pronto sincere esa decisión”, dijo el senador.
Consultados por Reportajes, personeros de distintos partidos señalan en privado que en materia de precampañas juegan al límite: organizan cenas de recaudación con depósitos en cuentas de amigos, aseguran sitios de propaganda en la web e invitan a actividades promocionales, todo en un terreno que aun bajo las nuevas normas aprobadas por el Congreso, carece de fiscalización.
Aunque en la legislación aprobada esta semana -y que debiera ser promulgada en marzo tras la aprobación del Tribunal Constitucional- existen nuevas normas que regularán las próximas campañas (ver recuadro), aún quedan vacíos legales.
La nueva ley estipula un período de campaña -en el caso de candidaturas presidenciales- de entre 90 y 200 días corridos anteriores a la elección, lapso en el que se autoriza a los postulantes a percibir aportes y efectuar gastos electorales.
Antes de ello -se entiende- no están permitidas las actividades electorales.
En otras elecciones -municipales y parlamentarias, por ejemplo- se mantuvo el periodo de 60 días antes de la votación para la fiscalización de gastos.
“Desde el día uno de la instalación de un gobierno alguien puede comenzar a buscar plata. Ni la ley actual ni la ley recién aprobada incorpora una regulación al periodo anterior al plazo legal y lo único que se podría regular son las cenas de recaudación de fondos y apariciones públicas con avisos explícitos o de posicionamiento para un cargo”, dijo Claudio Fuentes, miembro de la Comisión Engel, quien además advirtió que “si alguien va a una charla o se reúne con gente, es muy difícil de regular y el problema es cuando todo sucede en un periodo muy anterior. Es un vacío que perdura, que está ahí y que es muy dificil controlarlo y legislar porque ¿qué considera una precampaña?”.
Candidatos al límite
Dos gigantografías en el camino de La Pirámide -ruta que divide las comunas de Vitacura y Huechuraba- y una enorme pancarta en la salida del túnel Lo Prado en la Ruta 68 llamaron la atención de quienes dejaron Santiago en los últimos días.
Los afiches con la imagen del ex jefe de gabinete del senador Andrés Allamand y concejal de Las Condes, el abogado Tomás Fuentes (ex RN), evidenciando su interés en competir en octubre a Raúl Torrealba por la alcaldía de Vitacura generaron diversos reclamos.
“Puse tres gigantografías, iba a poner cuatro y las de Huechuraba las sacaron. La de Curacaví la mandé a sacar yo, porque en virtud de que algunos dijeron por redes sociales de por qué adelantar la campaña, dije ‘ningún problema’, ya cumplí mi objetivo: que la vieran para el Año Nuevo y la vio la cantidad de gente que la tuvo que ver”, explicó Fuentes a Reportajes.
El ya proclamado candidato adelanta que en marzo espera repartir volantes y justifica sus gastos -al igual que varios de los precandidatos consultados- con el uso de fondos propios junto a aportes de conocidos y la solicitud de un crédito de consumo. “He repartido en la comuna 20 mil papeles a $ 4 cada uno más la inscripción de voluntarios. A algunos les pago $ 10 mil el día. Son como $ 3 millones 600 mil en esta primera etapa”, comenta.
Durante la última semana varios candidatos a primarias municipales, tanto de la Nueva Mayoría como de Chile Vamos, dieron inicio a actividades en terreno.
El martes 26 -a un mes del plazo fijado en la Nueva Mayoría para terminar las negociaciones por candidaturas municipales- Pía Castelli (PPD) realizó un acto de proclamación en La Florida para oficializar su intención de competir en octubre. Lo mismo hizo su compañera de partido Helia Molina, en el restaurante Las Lanzas de Ñuñoa, algunos días antes.
Casos como éste son varios. Entre otros, el concejal de La Florida Marco Espinoza (DC) ha repartido calendarios, en Puente Alto voluntarios de la campaña de la ex ministra Soledad Barría (PS) organizaron actividades para reunir financiamiento para la campaña y son varios los consejeros regionales y concejales que han sincerado su ambición por liderar la alcaldía de su comuna.
En Santiago, Carolina Lavín (UDI) y Felipe Alessandri (RN), quienes esperan competir en octubre con la actual alcaldesa Carolina Tohá, han potenciado sus actividades públicas.
 Respecto del financiamiento de las actividades de precampaña, candidatos de diversos sectores señalan que esperan a que en marzo sea promulgada la ley de partidos políticos. Las expectativas son altas, ya que las colectividades -que recibirán fondos de un pozo de más de $ 6 mil millones del Estado- podrían contar a partir de abril con recursos públicos para derivar a sus candidatos.
“Las primarias se supone que van a ser legales. Ahí uno tiene recursos que van a ser proporcionados por la nueva ley. Ahora son recursos propios no más. No son millonarios ni mucho menos. Voy a hacer muchas cosas con gente voluntaria. Hoy en día sacar un pendón no es tan caro y lo otro es pura calle”, dijo la precandidata en La Florida Pia Castelli.
La nueva normativa ha puesto un desafío a los partidos y los propios candidatos, quienes han debido estudiar las renovadas exigencias y estándares.
En el caso de la UDI, el secretario general Guillermo Ramírez ha viajado junto al ex ministro Joaquín Lavín para realizar talleres a los candidatos municipales en las regiones del Maule, Bío Bío y la Araucanía. Algo similar han organizado dirigentes de RN en su sede de Santiago para explicar a sus correligionarios los alcances de la nueva ley.
Los partidos de la Nueva Mayoría, en tanto, como el PS y la DC -cuyo secretario general Gonzalo Duarte viajó hasta Valdivia durante este fin de semana para reunirse con algunos candidatos- también afirman que han organizado talleres para sus candidatos con el fin de explicar la nueva norma electoral.
“Uno de los módulos de la capacitación que va a llevar a cabo el Instituto Igualdad son las modificaciones en materia de la ley de partidos políticos y la ley de fortalecimiento de la democracia. Eso parte en marzo”, comentó Pablo Velozo, secretario general del PS.
“Cada candidato busca sus recursos. Tenemos $ 15 millones mensuales en el partido y $ 12 millones son gastados en sueldos. La posibilidad de financiar una campaña es ninguna. Por eso todos terminan cuestionados por financiamiento irregular, ya que el que tiene más amigos y con más plata tiene más campaña y más posibilidades”, dijo el vicepresidente del PPD, Gonzalo Navarrete, partido que recibirá finaciamiento público por más de $ 660 millones anuales a contar de abril.
Los gastos con miras a 2017
Una de las alternativas más recurrentes para lo que los expertos establecen como precampaña es el uso de las redes sociales para posicionar una candidatura.
“Hemos ocupado harto las redes sociales, que son gratis. No tengo ningún financiamiento extra ni nada para hacer campaña. Esto se hace con los medios que tengo yo, con mucho ingenio, con trabajo y muchas redes sociales”, dijo el senador Manuel José Ossandón (RN) respecto del financiamiento de sus actividades en una carrera presidencial que ya ha sincerado.
Al igual que Ossandón, son varios los que han manifestado sus intenciones de competir como candidato presidencial el próximo año. Es el caso del senador Alberto Espina (RN), quien declaró su intención de postular como candidato presidencial en elecciones internas mientras otros nombres del Congreso, si bien no han confirmado su opción, también son reconocidos como posibles cartas a la Presidencia.
De hecho, ya es posible constatar el registro de dominios en Internet como “espina2017.cl”, “ossandonpresidente.cl”, “walkerpresidente.cl”, “kast2018.cl” o “tarud2018.cl”, donde muchos de esos sitios han sido inscritos por sus colaboradores más cercanos.
 Si bien la mayoría de los parlamentarios comenta que utilizan recursos propios para el posicionamiento previo para las próximas elecciones, aún hay dudas del uso de fondos o destino de gastos o funciones de asesores, por ejemplo, en el caso de las asignaciones parlamentarias.
“Hace cuatro o cinco meses que estamos haciendo un plan de gira donde trabajamos una temática, que en nuestro caso es seguridad ciudadana. En ninguna de estas actividades generamos un gasto que pueda considerarse como gasto de campaña. Por ejemplo, tenemos un folleto, un díptico de las 12 medidas para mejorar la seguridad que se puede bajar de la web e imprimir”, explicó el asesor de Espina, Cristián Barra, quien además señala que en las actividades organizadas a lo largo de Chile, los mismos asistentes pagan su consumo o se consiguen sedes que gestionan dirigentes locales de RN.
Las investigaciones por financiamiento irregular han afectado las prácticas de los parlamentarios, por lo que varios han tomado resguardos para evitar cuestionamientos.
“Mis viajes los pago yo”, afirma el diputado UDI por La Florida, Gustavo Hasbún, quien registra más de 20 viajes a Temuco desde marzo de 2014 y que -se- gún él mismo reconoce- ya fijó residencia estable en Villarrica. El parlamentario, que ha sincerado su intención de ser candidato a senador por esa circunscripción en 2017, asegura que su aspiración electoral es financiada con fondos propios.
Al igual que Hasbún son varios los parlamentarios que han explorado apostar por un cupo senatorial en las próximas elecciones, por lo que -según el portal de Transparencia de la Cámara- muchos registran reiterados viajes a zonas fuera de su distrito. Tal es el caso de la diputada Marcela Sabat (RN) y el diputado Gabriel Silber (DC), quienes aparecen con pasajes a Arica, zona que coinciden con sus aspiraciones de posicionamiento en regiones fuera del distrito por el que fueron electos, y del diputado Cristián Monckeberg (RN) a Puerto Montt y el norte, Iquique y Copiapó.
A  juicio de la directora de Incidencia de Espacio Público, María Jaraquemada, la posibilidad de intervencionismo electoral para quienes ostentan cargos públicos y el uso de asignaciones parlamentarias no fue un tema revisado en las leyes recientemente aprobadas por el Congreso y es el tema de la precampaña uno de los aspectos en los que acusa necesidad de mayor regulación.“Me preocupa el tema de la precampaña, creo que se debería haber aplicado para todos los candidatos, no sólo para los presidentes, porque es poco real y en el fondo es difícil que alguien no haga campaña antes de los 60 días. Es destacable el rol de la ciudadanía activa en esto y no depender sólo si el Servel fiscaliza o no. Por ejemplo, cuando se hace campaña antes de plazo”, dijo Jaraquemada.
Con todo, será el Servicio Electoral -que en las futuras elecciones contará con mayores atribuciones y autonomía en la fiscalización- el que estará a cargo de supervisar posibles vulneraciones a la nueva forma en la rendición y financiamiento de campañas. El presidente del organismo, Patricio Santamaría, advierte -sin embargo- uno de los riesgos: “La nueva legislación es un avance en la regulación de las campañas, pero creo que la gran ‘deuda’ tiene que ver con la concepción de ellas y con no haber profundizado un cambio de eje desde el marketing hacia campañas donde lo relevante fueran las ideas y propuestas y se alentaran más los debates. Ello llevaría a campañas no tan caras y generaría nuevas prácticas”. 

POLITICA Y CORRUPCION EN CHILE: La trama de Caval vuelve al origen Formalización de 13 personas, incluida Natalia Compagnon. La nuera de la Presidenta Michelle Bachelet



La trama de Caval vuelve al origen

Este viernes, la investigación de la Fiscalía Regional de O?Higgins tuvo su hito más importante con la formalización de 13 personas, incluida Natalia Compagnon. La nuera de la Presidenta Michelle Bachelet quedó con firma mensual y arraigo nacional. A casi un año del destape de la millonaria operación por el terreno de Machalí, repasamos detalles desconocidos de cómo se inició la crisis que mantiene en vilo al Gobierno.

Francisco Siredey E. 31 de enero del 2016 / 01:25 Hrs
A 20 minutos del Juzgado de Rancagua, donde este viernes se realizaron las formalizaciones de 13 personas por el caso Caval, está el pedazo de tierra que lo inició todo. El frente del campo, correspondiente al fundo “Santa Cecilia”, ocupa 424,87 metros de la calzada sur de la carretera del Cobre, que une Rancagua con la mina El Teniente. Según las descripciones de diversos informes, es un terreno plano con una suave pendiente norponiente y se encuentra a alrededor de 600 metros del cruce Nogales, el sector de mayor plusvalía de la comuna de Machalí.
Curiosamente, pese a ser el objeto de la mayoría de las maniobras y operaciones que la Fiscalía Regional de O’Higgins se encargó de enumerar durante la audiencia, ninguno de los formalizados mantiene relación alguna con la propiedad.
Su nuevo dueño, Hugo Silva, ha recibido varias ofertas por las cuatro hectáreas de suelo urbano, pero las ha rechazado. Ya tiene decidido el destino del paño. Para aquella franja adyacente a la carretera tiene pensado una suerte de cruza entre stripcenter y el Pueblo Los Dominicos, de Las Condes. En principio, tendrá un servicentro, un supermercado y diversos establecimientos tipo outlet, algo muy distinto del proyecto de un hotel y un mall que Caval les proponía a sus potenciales inversionistas.
El futuro de las 40 hectáreas restantes todavía depende de un eventual cambio de uso de suelo, lo que implica, a su vez, un nuevo Plan Regulador Intercomunal de la región. La consultora Habiterra, que se adjudicó la licitación por $ 79.200.000, aún debe entregar el informe que servirá de referencia para cualquier modificación. A prácticamente un año de que se conociera el negocio de la empresa de Mauricio Valero y Natalia Compagnon, la nuera de la Presidenta Michelle Bachelet, esa porción de terreno pareciera ser lo único que no ha cambiado.
Los archivos del informante
Tuvieron que pasar seis meses desde que la revista Qué Pasa publicara el artículo titulado “Un negocio Caval”, para que el equipo investigador liderado por el fiscal regional de O’Higgins, Luis Toledo, pudiera acceder a toda la información que Sergio Bustos almacenaba en el computador de su casa en Chillán. En una carpeta llamada “Machalí”, compuesta de 21 subcarpetas, estaba prácticamente toda la información sobre Caval, incluidas sus boletas, balances, certificados de propiedades, escrituras, currículums de sus socios, e incluso el detalle de todas sus declaraciones de impuestos desde su constitución como sociedad en 2012.
Fue Bustos, como ex asesor de la empresa, quien demandó a Caval por una supuesta deuda de casi $ 200 millones. En su afán por cobrar ese dinero, Bustos colaboró para dar a conocer toda la operación. Un correo enviado la noche del 19 de enero de 2015, semanas antes del estallido del caso, así lo demuestra: “Tengo valiosa información de mal uso de FUT y otros sobre una persona que trabaja cercana a la Presidenta (...) Si es de su interés, le agradecería...”.
El ex empleado de Caval reveló que esta empresa había comprado tres predios en Machalí en el marco del convenio judicial preventivo de la sociedad Wiesner S.A., un proceso encabezado por el síndico Herman Chadwick. Luego, explicó que el negocio fue posible gracias a que la empresa de Natalia Compagnon había obtenido un crédito de $ 6.500 millones del Banco de Chile, tras una reunión con el vicepresidente de la entidad financiera, Andrónico Luksic. A esta cita, ocurrida en plena campaña presidencial de 2013, había asistido el hijo de Michelle Bachelet, Sebastián Dávalos.
El reportaje salió en la edición del viernes 6 de febrero y generó una reacción instantánea en La Moneda, que por esos días estaba a cargo del ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo. Dávalos se vio obligado a renunciar a su cargo de director sociocultural de la Presidencia exactamente siete días después de que se conociera la trama de Machalí. Su madre recién daría su impresión tras regresar de sus vacaciones en Caburgua. “Me enteré por la prensa”, explicó.
En las semanas posteriores, Bustos siguió alimentando a los medios a través de una serie de documentos confidenciales que había recolectado durante el año y cinco meses que trabajó informalmente para Caval. En principio, se trataba principalmente de folletos explicativos del giro de la empresa y de correos electrónicos que probaban sus gestiones para conseguir la reunión con Luksic, pero luego fueron promesas de compraventa, tasaciones de terreno y conversaciones por Whatsapp.
Dos días después de la publicación del artículo, uno de los abogados de Caval y cercano a Bustos, Andrés Levine, se acercó para buscar un acuerdo. Ambos se reunieron en el restorán Los Ganaderos, en Talca. Según el ex asesor, allí le ofrecieron $ 160 millones a cambio de retirar su demanda laboral y guardar silencio. Durante las tratativas, los representantes de Caval le pidieron firmar un acuerdo de confidencialidad y lo instaron a pedirle a Qué Pasa destruir todo el material entregado. La negociación fracasó después de 12 días por diferencias en los plazos del pago. En paralelo, Bustos fue contactado por parlamentarios de derecha que estaban en busca de información y también dio la primera de sus tres declaraciones al fiscal Toledo. “Allí veremos quién miente”, escribió Bustos en un registro de sus conversaciones.
Distintos medios siguieron publicando nuevos correos con incómodas alusiones a la intervención de una figura femenina como “la señora” o “mami”. Por ese entonces, las comunicaciones de Mauricio Valero ya estaban interceptadas por el OS-9. De acuerdo a la transcripción correspondiente al 31 de marzo, a las 20.59, el socio de Compagnon se quejó de estas nuevas filtraciones con uno de sus asesores legales.
-Cuando se habla de la señora, es la señora de Sebastián -dice Valero.
-Esto lo pasó Bustos -responde el abogado.
-Naturalmente, si este señor se está encargando de mandar cosas y cosas.
-Bustos está en una desesperación por ensuciar la imagen nomás. Yo haría lo que te dije el otro día, medio en serio, medio en broma. Yo haría el contacto con la Asociación de Detenidos Desaparecidos por el asunto de Bustos como torturador, viejo.
 El 8 de agosto de 2015, justo dos días después de que el fiscal Toledo recibió el informe del OS-9 con el contenido del computador de Bustos, este último fue procesado por el ministro Claudio Arias, de la Corte de Apelaciones de Chillán, para indagar su participación en el asesinato de tres miristas en la comuna de San Carlos. Actualmente, Bustos está enfocado en su defensa y prefiere no dar declaraciones, pero da a entender que se siente perseguido.
Veinte segundos
El informático Jorge Cubillos recibió el llamado de la asistente Aracelly Valenzuela para subir a las oficinas de la Dirección Sociocultural de la Presidencia. Al llegar allí, la secretaria le presentó a Sebastián Dávalos, quien había anunciado su renuncia algunas horas antes. Cubillos lo conocía, pues anteriormente le había reparado una impresora. “En su oficina él me señala su computador, a lo cual le consulto cuál es su solicitud, indicándome que necesitaba borrar la información. Luego, le consulto si necesita un respaldo, a lo cual él señala que no”, declaró el funcionario tiempo después.
El computador era un Acer All in one (Todo en uno) Z3 de color negro, pantalla touch, con un procesador Intel Core I3, memoria RAM de 4GB, y un disco duro de 500 GB. Cubillos utilizó una aplicación de Windows para la tarea, específicamente el comando diskpart, opción clean. La operación no duró más de 20 segundos. El informático volvió a encender el equipo para demostrarle a Dávalos que ya no había sistema operativo. El último apagado del computador quedó registrado a las 17.44 horas del 13 de febrero.
“No es habitual hacer este tipo de procesos, sin embargo, creo que para recuperar la información es necesario reinstalar el sistema operativo y aplicar un software de recuperación”, explicó Cubillos.
Tres días después, el jefe subrogante del Departamento de Tecnologías y Servicios de la Información y las Comunicaciones de La Moneda, Julio Bravo, ordenó guardar el PC. “Dados los antecedentes que circulaban en la prensa, decidí que el computador debía ser guardado en el datacenter o sala de servidores, ya que tiene acceso restringido mediante tarjetas de proximidad”, señaló Bravo en la investigación. Según su testimonio, el equipo no fue tocado hasta el 6 de marzo, cuando fue solicitado por Carabineros.
Aunque en principio las autoridades tuvieron problemas para encontrar el contenido del computador de Dávalos, lograron desenterrar 198.195 archivos que no habían sido eliminados completamente. Los 4.631 correos también permanecían en el servidor. Tras revisar la información disponible, no se encontraron datos de demasiada utilidad para la investigación. De las 39 palabras claves buscadas, sólo se encontraron 17, muchas de ellas usadas en un sentido distinto al pesquisado. Por ejemplo, en busca del nombre del abogado socio del síndico Chadwick, Andrés Orchard, se encontró la frase “Old Orchard Beach”, un balneario en Maine, Estados Unidos. Muchos de los otros nombres y palabras que sí se encontraron correspondían a la lectura de noticias.
Entre los correos electrónicos tampoco se encontró nada importante relacionado con Caval, más allá de un listado de transferencias entre Dávalos y los dos socios de la empresa, su esposa y Mauricio Valero. Otros depósitos, que databan de 2008-2009, iban dirigidos a su madre, la Presidenta Bachelet, al lado de la leyenda “arriendo”.
Pese a no poseer información sensible sobre Caval, el hijo de la Presidenta declararía en diciembre que pidió borrar todo el contenido de su computador por miedo a que fuera utilizada por el ex ministro del Interior Rodrigo Peñailillo para perjudicarlo. “El dejó que el tema se descontrolora”, acusó el ex director sociocultural. El emplazado aún no responde.
“Aló, radioescuchas”
El Juzgado de Garantía de Rancagua le otorgó a la Fiscalía un permiso para interceptar las llamadas telefónicas de Mauricio Valero por un plazo de 60 días a partir del 23 de marzo de 2015. Las conversaciones del relacionador público con sus abogados, con Juan Díaz, Patricio Cordero y principalmente con su socia, Natalia Compagnon, dan cuenta de las reacciones de los imputados a semanas del estallido del caso y mientras se desarrollaba el juicio laboral contra Sergio Bustos.
En las primeras conversaciones se comenta el papel de la arquitecta Cynthia Ross en el negocio, que algunos días antes había sido publicado por Ciper. También se aborda cómo sigue la recopilación de antecedentes por parte de los abogados. En sus diálogos, Valero manifiesta estar consciente de una posible intervención de su celular, porque este suena mal, no consigue enviar mensajes y se demoran 15 segundos en darle salida a una llamada.
-Acuérdate, acuérdate que estoy en este teléfono que está malo -le advierte a uno de sus abogados cuando este comienza a dar muchos detalles sobre unos correos.
El 4 de abril, a las 11.08 de la mañana, Valero llama a Compagnon, quien está notoriamente resfriada.
-Tenis una voz horrible -dice él.
-Sí, pero en realidad se escucha peor de lo que se siente -responde ella.
Conversan telefónicamente sobre el traspaso de algunas de sus propiedades inscritas dentro de Caval a sus sociedades individuales. Luego, Valero comenta que recibió una extraña llamada de César, el cuidador del fundo en Machalí, quien le pregunta por las llaves de la casa patronal del predio. Cree que se trata de un “cazabobos”.
-Entonces me dice que la llave la debiera tener Juan Díaz o Jorge Silva (N. de la R.: el gestor inmobiliario y el ex director de obras de la municipalidad, ambos formalizados), a lo cual yo le dije altiro “yo no sé de lo que me estás hablando. Esas llaves las debe tener el síndico”. Y como no hemos entregado todavía el terreno, ni siquiera tenemos eso -dice Valero.
-Igual raro -contesta Compagnon.
-Raro por decir lo menos.
-Pero si ha estado ahí todo este tiempo.
-Y sabe perfecto todo lo que pasa en el campo. Yo creo que estas llamadas son típicas para después decir “oye, si este señor Jorge Silva que está cuestionado era amigo y conocido de este”.
-Estamos con radioescuchas.
-¡Alo, radioescuchas! No hay nada que esconder.
La inquietud de Valero recién se hace evidente tres días después, en una conversación del 7 de abril, a las 13.51 horas.
-Hoy día estuve revisando y no te explico lo que tengo en el computador. Casi me caigo de espaldas.
-¿En serio?
-Sí, Nata.
-Puta, Valero hueón.
-Estoy súper preocupado.
Nuevos antecedentes siguieron apareciendo en la prensa. Esta vez se trató de la filtración de datos contables, lo que sorprendió a Valero y Compagnon, pues sus abogados todavía no habían terminado de recopilar toda la información.
-¿Quién chucha tiene las claves de Impuestos Internos, Valero? Yo no las tengo. ¿Las tienes tú o las tiene Carry?
-Déjame averiguar altiro.    
Las conversaciones seleccionadas por el OS-9 como “importantes para la investigación” terminan el 27 de abril de 2015. Aunque no todas fueron integradas al informe, las transcripciones en bruto están en poder de la Fiscalía de O’Higgins, que las almacena en montones de archivadores y cajas apiladas en la sala de reuniones del fiscal Toledo.
El tráfico telefónico al que nunca se accedió es el de las llamadas de los teléfonos de Michelle Bachelet y Andrónico Luksic entre septiembre y diciembre de 2013. El 28 de julio pasado, Entel respondió a un oficio del OS-9 explicando que para rescatar ese registro tan antiguo se debe recurrir a cintas magnéticas almacenadas en una empresa externa, para luego ser recuperadas. La solicitud debía ser acompañada, además, por una autorización del tribunal competente.
Aunque esta era una de las grandes preguntas iniciales, la investigación apunta hoy a tipos penales mucho más habituales que el “tráfico de influencia” o la “revelación de secretos” con las que el expediente fue levantado. Sin perjuicio de lo que la Fiscalía pueda descubrir en el año que tiene para investigar, tras la formalización del viernes el caso Caval se enriela en la vía de causas como Penta, SQM o Corpesca, con sobornos, cohechos y delitos tributarios, todos ilícitos que ni siquiera se vislumbraban cuando todo empezó, hace un año, en Machalí.